trucos y recetas para postres

 



En este vídeo podéis ver cómo montar claras a punto de nieve.

A continuación podéis ver un vídeo donde se muestra la manipulación de la gelatina.

Esta masa sirve como desayuno, postre o merienda, es muy sencilla de hacer, y se puede combinar con casi cualquier cosa. Por eso y por su rapidez, es perfecta para quienes estén empezando con la pastelería.

Ingredientes:

  • 300g Harina
  • 25g Azúcar Glace
  • 2 Huevos
  • 400g Leche
  • 25g Mantequilla
  • 2 cucharadas de levadura en polvo

Elaboración:

Batir los huevos con el azúcar, y un poco de la leche. Mezclar la levadura con la harina, y añadir a lo anterior, junto con el resto de la leche. Por último, añadir la mantequilla fundida.

Las tortitas las haremos en una sartén antiadherente, engrasada y muy caliente, con el grosor que queramos, y cuando estén doradas por un lado, habrá que darle la vuelta.

Servir con nata montada, con helado, con salsa de chocolate, o sirope, o lo que más os guste.

Esta masa es una de las más básicas de la pastelería, y sirve también para platos salados. Mi manera preferida de tomarlas es con mermelada de fresa, pero se pueden rellenar de cientos de cosas.

Ingredientes:

  • 400g Harina
  • 120g Mantequilla
  • 8 Huevos
  • 1l Leche
  • 1 Chorrito de Cognac (Opcional)
  • 1 Pizca de Sal
  • 20g Azúcar

Elaboración:

Mezclar todos los ingredientes, excepto la mantequilla, con una batidora. Cuando esté todo bien mezclado, añadir la mantequilla fundida. Dejar reposar en frío.
Haremos las crêpes en una sartén muy caliente, engrasada con un poco de mantequilla, y con el grosor que más nos guste.

Servir rellenas de mermelada, de dulce de leche, o flambeadas con cognac o ron y con azúcar.

Este postre, prácticamente exclusivo de restaurante (por su delicada elaboración y servicio) da casi siempre un magnífico resultado, ya que a casi todo el mundo le gusta el chocolate. Se tarda bastante en preparar, y a la hora de servirlo debe estar recién sacado del horno. Por lo tanto, no es un postre recomendable para recién iniciados en la pastelería.

Ingredientes (para unos 15 souflés pequeños):

  • 760g Yema de huevo
  • 200g Azúcar
  • 4 yemas de huevo
  • 4 claras de huevo
  • 400g cobertura de chocolate
  • 300g Mantequilla

Elaboración:

En thermomix, o batidora de varillas de pie (preferentemente) montar las 4 yemas con el azúcar y con el resto de yemas. Si tenemos thermomix, lo pondremos 16 minutos a 50ºC a velocidad 6. Si no, lo pondremos en la batidora y lo iremos vigilando.

Fundir el chocolate junto con la mantequilla y añadir a lo anterior cuando en la thermomix queden 3 minutos, o cuando esté bastante montado si usamos una de varillas.

Aparte, montar las 4 claras a punto de nieve y añadir a la mezcla anterior, al final del todo. Mezclar bien y verter en moldes redondos de acero, dejando 1 cm hasta el borde del molde sin rellenar.

Congelar. A la hora de servirlo, es importante que estén bien congelados.

Coceremos a la mayor temperatura posible (250-300ºC) durante unos 7 minutos. Cuanta menos temperatura tenga el horno, más tardaremos en cocerlos. Sabremos que están cocidos porque la parte superior del soufflé estará redonda perfecta.

Para servirlo, con mucho cuidado, pondremos el souflé con molde incluido en el plato en que vayamos a servir, y con una puntilla o un cuchillo muy fino, despegaremos el soufflé del molde. Esta es la parte más delicada de todo el proceso, porque si se rompe, el soufflé se deshará, ya que por dentro debe quedar líquido.

El soufflé quedará en 3 texturas, o en 2 si lo cocemos a poca temperatura. Por fuera parece un bizcocho, por dentro estará líquido, y si lo cocemos a mucha temperatura, el centro estará congelado, lo que dará 3 texturas en el mismo postre.

Se puede servir espolvoreado con azúcar glace y cacao, con virutas de chocolate, etc.. Y acompañado de helado de mandarina, naranja, frambuesa, vainilla... Lo que más os guste.