La crema inglesa es una de las recetas básicas de pastelería. Vale como salsa, como complemento a un plato, para elaborar helados, mousses... Es una elaboración sencilla, pero a la vez delicada, porque no debe de calentarse demasiado o el huevo cuajará y no servirá para mucho.

Ingredientes:
- 1 litro de leche
- 175 gr. de azúcar
- 8-12 yemas de huevo
- Aroma (vainilla, canela, piel de naranja, de limon, café, ...)
Elaboración:
Cocemos la leche con el/los aromas. Si queremos que tenga un sabor muy intenso, podemos dejarlo cociendo mucho rato y luego medir 1L de la leche ya aromatizada. Dejamos que enfríe al menos hasta bajar de 60ºC (140ºF).
Aparte, mezclamos las yemas con el azucar, y un poquito de leche fría, para que no se oxiden las yemas y queden granuladas. Mezclamos todo esto con la leche aromatizada, y ponemos a fuego suave. Removemos constantemente, hasta que espese, pero sin llegar a hervir. El punto idóneo de la crema inglesa es en el que, al sacar una cuchara de la crema, le pasamos el dedo, y se queda el surco marcado.
Cuando haya espesado, colamos a un recipiente, y tapamos con film a piel. Dejamos reposar, y servimos/utilizamos.